Esperar, esperar, esperar, solo esperar. ¿Cuánto pasamos de nuestra vida esperando?
Que pereza estar esperando. En todos lados esperamos, haciendo fila en el cine, para entrar al baño, para que empiece una serie, para que se arregle la chica con la que uno saldrá, se arregle el chico, en lo que llegan los amigos, en lo que te dejan pasar a un bar, restaurante o algún sitio en particularo, en lo que se acerca la fecha del concierto que tanto fantaseas, en lo que te traen la comida, en fin en todo esperamos. Hoy fué el caso, ¡Demonios que tan torpes son en el súper para cobrar que uno tiene que esperar casi media hora en lo que te puedan cobrar!, digo aparte de que uno les pagará, te quitan tu tiempo. Por Dios ¡cuánto tiempo desperdiciado! Pero en fin, pensando mas allá y de forma interesante, podemos llegar a un punto más triste, varios hemos llegado a perder el tiempo en esto: ¡Esperamos a que seamos felices!
Quizá soy muy tonto y dramático al pensar de ésta manera, pero así es como lo veo, esperar a que seamos felices, es como matar el tiempo, aunque la diferencia es que: ¡el tiempo es quien nos matará!
Diría que para la felicidad hay que trabajarse, mejor dicho, hay que tomar y arriesgar en cada oportunidad posible, total no se sabe si tengamos otra, o como se dice. ¡Vivir y hacer todo como si fuera el último día!, al final de cuentas un día será cierto, tendremos nuestro último día y le haremos honor a esta frase.
En fin, tratemos de trabajar en ello, y si estoy en lo equivocado las sugerencias se aceptan, total entre más opiniones se tengan, mejor y más amplio será el conocimiento.
Sin más que decir, esperaré sus comentarios… y esperaré haber que otra idea se me ocurre para escribir… (Demonios seguiré esperando...).





