Momento de no saber qué hacer, que pensar, que decisión será
la correcta o la que hará que haga mal las cosas, momentos de soledad, donde
pese a tener a mis seres queridos alrededor me siento solo, incrédulo, temeroso…
humano. Sin fin de sentimientos he pasado estos meses, sin siquiera entender el
porqué de esos sentimientos.
Muchos acontecimientos de mi vida culminaron estos últimos meses
y otros tantos por terminar dentro de muy poco, y con ello grandes inicios y
metas vieron la luz, alcanzables o no… eso depende de mí y del entusiasmo que
ponga, al fin y al cabo, todo es lo que trabajamos y queremos que sea… (con sus
excepciones claro está).
He de ser honesto y decir que el miedo ha estado presente
conmigo, inevitable. Miedo a la aventura y a apostar varias cosas, pero es un
miedo que da valor de cierta forma, un miedo que te hace ver que lo imposible
se hace posible, que los obstáculos solo es parte de la vida, que lo que uno
quiere, si se tiene fe y dedicación, se obtiene, y si no se obtuvo, esa puerta
se cierra pero se abren muchas más.
Una etapa de cambio está pasando en estos momentos en mi
vida, el cansancio se ha vuelto un acompañante continuo día a día, pero pese a
eso, una satisfacción y motivación crece con ello, nada es fácil, pero afortunadamente
esto es divertido… solo queda decir “Pensar que algo es imposible es negarse la
oportunidad de medirse a si mismo”